jueves, 26 de agosto de 2010

PASTEL DE MANZANA



Soy tan compasiva, Pablo dice que soy una especie de Lisa Simpson de carne y hueso, y de ahí mis problemas existenciales. Pero definitivamente he llegado a la conclusión de que mi problema está en mi entorno, por supuesto. Pero ¿y en que entorno podría yo sentirme como pez en el agua? ¿En un entorno amish? Quizás podría hacerme activista de Green Peace, o formar parte del voluntariado de alguna ONG molonga, no creo, en realidad no podría soportar vivir en continuo contacto con la triste y cruenta realidad, quiero decir que desde aquí puedo enfadarme mucho por como van las cosas en el mundo, pero después me puedo evadir con un baño de espuma con aroma green herbs o white jasmine(mmm esos cosméticos me hacen sentir más limpia que una patena, y me teletrasportan a una escena de verano campestre en una villa frente al mediterráneo) ¡¡o cuan hipócrita debo parecer!! Y de ahí mis continuas crisis existenciales, ¿ser capitalista o ser antisistema? y las medias tintas aquí no valen.

Pablo dice que no debería pensar tanto, porque se me pone la cara de rancia, así que voy a hacer un pastel, mi abuelita dice que cocinar da alma a las casas nuevas, que ella cuando empezó a vivir en su casa de recién casada se sentía muy extraña y desamparada, y entonces comenzó a guisar estofados de ternera, y gazpacho manchego a gogó y poco a poco su casa se convirtió en un hogar. Teniendo en cuenta que soy vegetariana, creo que un pastel de manzana estaría muy bien para ir empezando.